No hace falta ser científico ni médico para marcar la diferencia.

Puedes colaborar de las siguientes maneras:

  • Compartir información sobre el desarrollo de la primera infancia.
  • Apoyo a la Alianza Global para el Desarrollo de la Primera Infancia.
  • Escuchar las historias de los pacientes.
  • Animar a otras personas a informarse sobre las enfermedades raras.
  • Alzar la voz en defensa de las personas que padecen ECD.

Cada acción, por pequeña que sea, contribuye a crear un futuro en el que menos personas tengan que afrontar el desarrollo infantil temprano en solitario.

Juntos hacemos visible lo excepcional.